El Principado de Asturias (Principáu d'Asturies) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el norte de España ocupa un espacio de 10.603,57 km², en el que habitan 1.085.289 personas (INE 2009).
Fronteriza al oeste con Galicia, al norte con el Mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título de Príncipe de Asturias. Su capital es la ciudad de Oviedo (Uviéu), siendo Gijón (Xixón) su ciudad más poblada.
Asturias coincide históricamente con la antigua comarca de las Asturias de Oviedo, que conformaba íntegramente con la comarca de las Asturias de Santillana el Principado de Asturias. Desde la división de Javier de Burgos en 1833 la comarca de Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, absorbiendo parte de las Asturias de Santillana, e integrándose estas en la provincia de Santander.
Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerada comunidad histórica en su artículo 1. Posee un órgano de autogobierno medieval llamado Junta General del Principado (Xunta Xeneral del Principáu) fundado en el año 1388, como consecuencia de su transformación en Principado por orden de Juan I de Castilla. También posee una lengua propia, el asturiano o bable, lengua que, aún no siendo considerada lengua oficial, posee un estatus jurídico similar al de oficialidad.
Contexto geográfico
El territorio que hoy ocupa la Comunidad Autónoma de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especifidad cultural.
Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una población que supera ligeramente el millón de habitantes. El idioma oficial es el español, aunque también se emplea el asturiano o bable. Éste no goza de oficialidad, pero sí de una especial protección de acuerdo al Estatuto de Autonomía de Asturias.
Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad más poblada es Gijón, con 280.462 hab., seguida de la capital autonómica, Oviedo, con 224.090 hab. y de Avilés, que tiene 84.242 hab. Otros municipios o concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.491 hab.), Langreo (45.668 hab.) y Mieres (44.992 hab.). Los datos son del INE, a 1 de enero de 2007. También cabe citar otros concejos cuyas capitales son muy importantes para vertebrar el territorio Astur: Cangas del Narcea como capital Suroccidental, Navia y Luarca en el Noroccidente, Grado como bisagra entre el centro y Occidente de la región, Arriondas en el interior Oriental y Llanes como núcleo dinámico de la costa Oriental.
Localización
Asturias se encuentra situada en la costa septentrional de España. Limita al oeste con la provincia de Lugo (Galicia), al este con Cantabria, al sur con la provincia de León (Castilla y León) y al norte con el mar Cantábrico.
Tras la muerte del rey Don Pelayo (hacia el año 737), el territorio asturiano abarcaba desde el río Eo al río Asón.
En la mayoría de los mapas cartográficos hechos desde el siglo XVI se ve una Asturias dividida en dos: Las Asturias de Oviedo y las Asturias de Santillana. Las de Oviedo tenían su frontera occidental en el río Eo y por la parte oriental en el concejo de Ribadesella, donde comenzaban las de Santillana. Esta llegaba hasta poco más allá de Santander, situándose su frontera oriental en el río Asón. Por el sur las Asturias limitaban con la Cordillera Cantábrica.
En el mapa cartográfico editado en 1700 por Charles Hubert (primer geógrafo del rey de España) empieza a nombrarse como Principado de Asturias, estando dividido aún en la de Oviedo y la de Santillana. En el año 1778 las Asturias de Santillana se integran definitivamente en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria.
El contorno actual se establece en la división territorial de 1833, que divide España en provincias a imitación de la francesa. Comprende los territorios de la comarca histórica de las Asturias de Oviedo, añadiendo los concejos de Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja que pertenecían a las Asturias de Santillana, ahora en la Provincia de Cantabria.
Etimología
El término Asturias, recibe el nombre de sus antiguos pobladores, los Astures, primitivos habitantes de las orillas del Astura (Esla) hasta la dominación romana. El nombre de Astures englobaba no sólo a los de la Meseta (Cismontanos) sino también a los del norte (Transmontanos).
Astura (que más atrás de la invasión romana, se llamaba Estura o Estula) tomaría la raíz del céltico -stour, que significa «río». Dicho topónimo aparece en Bretaña, donde Plinio habla del río «Stur»; hoy en día existen tres ríos Stour en Kent, Suffolk y Dorset. En la desembocadura del Elba hay otro río Stör, llamado antiguamente «Sturia». Asimismo, en el Piemonte se ubicaba la tribu celta de los Esturi y un río Stura. La misma raíz perdura aún hoy en el gaélico y el bretón en las palabras ster y stour con el significado de «río».
Historia
Ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior, durante el superior Asturias se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense; a continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce Final Atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construirían y habitarían en castros. Estas poblaciones evolucionarían localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que percibirían a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondería con la realidad, ya que difícilmente esas comunidades mantendrían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.
La conquista romana entre 29 y 19 a. C. hizo entrar a Asturias en la Historia. Durante este período romano destacan las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decaería entre los siglos II-III d. C., en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces. El otro esquema complementario de estos momentos serían las explotaciones agropecuarias de multitud de villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos urbanos fortificados como Gijón.
Tras varios siglos sin presencia extranjera, los suevos y visigodos ocuparon el territorio durante el siglo VI, que terminaría a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga a partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos comienza a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporando bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero, creando durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia.
En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León, dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca, que aún consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla.
En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.
El 8 de mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declara la guerra a Francia y se proclama soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se forman cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de enero de 1820, el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo), se subleva en Cádiz proclamando la Constitución de 1812.
A partir de 1830 comienza la explotación del carbón, iniciando la revolución industrial en la comunidad. Más tarde se establecería la industria siderúrgica y naval.
El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocada porque los revolucionarios no admitieron la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal.
Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de las Cuencas, Oviedo queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros edificios, el de la Universidad, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor. La Cámara Santa en la Catedral, por su parte, fue dinamitada.
La Guerra Civil produjo la división de Asturias en dos bandos, al sumarse Oviedo al levantamiento el 19 de julio. El 25 de agosto de 1937 se proclama en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte.
Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intenta potenciar hoy en día sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico.
Lengua
Si bien el castellano es la única lengua oficial del Principado, el asturiano es sin embargo una lengua vernácula del Principado de Asturias que, aunque no goza de estatus oficial, sí está reconocida y protegida como tal por el Principado de Asturias de acuerdo a su Estatuto de Autonomía y la legislación desarrollada.
El asturiano tiene su origen en la lengua romance derivada del latín hablada en los reinos medievales de Asturias y de León. El texto más antiguo que se conoce en esta lengua es la Nodicia de Kesos que data del año 959, mientras que el documento normativo escrito en asturiano más antiguo que se conserva es el Fuero de Avilés de 1085. Tiene algunas variantes locales. A partir de la Transición Española, la oficialidad del asturiano es una de las reivindicaciones de diversos movimientos sociales. En 1981 se creó la Academia de la Llingua Asturiana, institución del Principado de Asturias cuyo fin es el estudio, la promoción y la defensa del asturiano. Desde 2005 se han oficializado algunos topónimos de localidades en asturiano.
El asturiano es la lengua materna de un 17,7% de los asturianos, en tanto que para un 20,1% lo es también junto con el castellano. Además, es materia de estudio voluntaria para los alumnos de primaria y optativa para los de secundaria en todo el Principado de Asturias. También tiene cierta presencia mediática a través de semanarios que usan esta lengua como vehicular. En los últimos años, la literatura asturiana ha gozado de gran desarrollo desde lo que se ha venido en llamar el Surdimientu.
Organización territorial
A efectos administrativos, el Principado de Asturias está dividido en 78 concejo|concejos, figura legalmente equivalente al municipio. La entidad menor que el concejo es la parroquia, que no tiene por qué coincidir necesariamente con la parroquia eclesiástica. Dentro de cada parroquia pueden darse diferentes barrios y aldeas.
El Estatuto de Autonomía también habla de la posibilidad de ordenación de comarcas. Aunque legalmente no se han desarrollado aún, sí existen algunas administraciones comarcales establecidas por varios municipios o concejos para la prestación de los servicios que son competencia municipal, así como para la ordenación, planificación y promoción al exterior de la comarca. Estas son: la comarca de Avilés que comprende los concejos de Avilés, Illas, Corvera y Castrillón y la comarca del Nalón que comprende Langreo, San Martín del Rey Aurelio, Laviana, Caso y Sobrescobio.
A efectos jurídicos en Asturias encontramos tres circunscripciones electorales, siendo la mayor de todas ellas a efectos poblacionales la central.
Desde el punto de vista judicial Asturias se divide en 18 partidos judiciales, con juzgados de primera instancia en la capital de cada uno de ellos.
Desde el punto de vista sanitario Asturias tiene 8 Áreas Sanitarias, 2 Distritos Sanitarios, 66 Zonas Básicas de Salud y 15 Zonas Especiales de Salud. (Datos: Instituto de Información Sanitaria, 2002).
Arte y Patrimonio
Asturias posee un rico legado artístico del que destaca una arquitectura autóctona prerrománica (Arte asturiano) con monumentos como Santa María del Naranco, Santa Cristina de Lena y San Miguel de Lillo de estilo prerrománico ramirense (debido a Ramiro I) o San Julián de los Prados, conocida como Santullano (Oviedo) de estilo prerrománico alfonsino (debido a Alfonso II el Casto), todos ellos en Oviedo. En el concejo de Villaviciosa existen la iglesia de San Salvador de Valdediós (familiarmente conocida por los asturianos como el «Conventín»)y la iglesia de San Salvador de Priesca. En el concejo de Cabranes, destaca San Julián de Viñón.
El arte románico está muy presente ya que toda Asturias estaba cruzada por una de las rutas jacobeas, destacando el monasterio de San Pedro de Villanueva (cerca de Cangas de Onís), las iglesias de San Esteban de Aramil (Siero), San Juan de Amandi (Villaviciosa) y Santa María de Junco (Ribadesella).
El gótico no es abundante, aunque existen buenas muestras de este estilo como la Catedral de San Salvador en Oviedo
Se encuentra más presente el barroco, por medio de la arquitectura palaciega, con ejemplos tan notables como el Palacio de Camposagrado y el de Velarde, este último sede del Museo de Bellas Artes de Asturias. De factura barroca destaca en obra civil pública el puente y portazgo (Olloniego), los miliarios, sillas o canapés presentes a lo largo de la carretera a Madrid y el edificio balneario de Caldas de Priorio (Oviedo).
En 1985, la UNESCO declaró los Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias Patrimonio de la Humanidad. Esta declaración afecta a la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo y la Basílica de Santullano, modernamente llamada San Julián de los Prados, situadas en Oviedo y de la época de Alfonso II, San Miguel de Lillo, Santa María del Naranco, las dos en la falda del monte Naranco en los alrededores de Oviedo y Santa Cristina de Lena cerca de Pola de Lena, los tres de época de Ramiro I y por último la Foncalada, una fuente pública situada en la calle de Foncalada en pleno casco urbano ovetense y de época de Alfonso III.»
En cuanto a la Arquitectura Popular, el hórreo asturiano destaca por su extensión demográfica y por su evolución funcional, teniendo como característica básica su desmontabilidad, pudiendo ser fácilmente trasportado a otra ubicación. La panera es la evolución de éste, dándose ejemplos que superan los 100 metros cuadrados de superficie cubierta. La finalidad del hórreo es la de granero y dependencia donde guardar objetos. Con la llegada del cultivo del maíz y de les fabes se los dotó de los pasillos exteriores y barandillas para el «curado» de las cosechas.
Música
La música y la danza son variadas y propias siendo la más famosa la llamada [Danza Prima]. El instrumento más característico es la gaita asturiana, caracterizada por constar de tres tubos: uno de insuflación (soplete) y dos sonoros (roncón y punteru), que se utiliza en numerosos bailes populares como saltón, xiringüelu, muñeira y jota, pudiendo ir acompañada por el tambor, aunque también por otros instrumentos como el acordeón, el clarinete, la zanfona y el rabel.
El canto tradicional más representativo del Principado es la tonada en sus múltiples variantes. En este campo destaca la labor de Joaquín Pixán, también conocido por ser un gran tenor, si bien hay toda una red de concursos y festivales del ramo dentro de la comunidad, con una amplia nómina de cantantes amateurs y semiprofesionales.
Gastronomía
Tiene elementos que la emparentan con la cocina gallega, normanda y bretona. El plato más conocido es la fabada, potente guiso hecho con fabes, una variedad de judía blanca o alubia, acompañadas por chorizo, morcilla, lacón y tocino. Esto se sirve aparte y se conoce con el nombre de compangu. Además destaca la variedad de pescados frescos y mariscos del cantábrico y la calidad de su carne de ternera y de buey.
Existen más de cien variedades distintas de excelentes quesos artesanos, de los que el de cabrales es el más popular y cuenta con denominación de origen. Si se prefiere un postre dulce, lo más tradicional es el arroz con leche y les casadielles (un tipo de crepes rellenas de una mezcla de frutos secos como nuez, almendra o avellana, previamente triturados, mezclados con azúcar y regado por anís) bien fritas o al horno.
La bebida asturiana por excelencia es la sidra, cuyo proceso de elaboración y formas de consumo se han integrado totalmente en la vida social de Asturias. Con sus pocos grados de alcohol, entre cuatro y seis, la sidra alegró y alegra romerías y reuniones y sigue desempeñando en chigres y espichas el indiscutible papel de bebida típica de Asturias. En los últimos años han aparecido, con notable aceptación, las sidras de nueva expresión y la esperada denominación de origen.
Menos integrado, pero no menos importante, en el occidente también es típico el vino que se produce en esa zona como por ejemplo el vino de Cangas del Narcea.
Documentación: Wikipedia
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